El núcleo
Gnosis (del griego γνῶσις, ‘conocimiento’), referida a una aprehensión profunda e intuitiva de lo divino que trasciende la fe o la razón, buscando una experiencia directa. Es una experiencia directa e inefable, porque a este nivel las palabras no alcanzan, limitan; no se puede abarcar lo inabarcable.
Existen diversas vías hacia dicho conocimiento; aquí abordaremos la meditación, específicamente el zazen, que es el método principal del budismo zen soto, desprovisto del dogma budista y diferenciándolo del mindfulness.
Este es un enfoque desde el punto de vista del camino de la mano izquierda, donde se prioriza el bienestar personal desde una perspectiva individualista, anteponiendo la satisfacción del individuo sobre cualquier otra consideración ética. Las religiones y escuelas esotéricas de la mano derecha fomentan la renuncia, el abandono del ego, el sacrificio, demonizan el deseo y creen que las acciones buenas o malas serán pagadas acordemente.
Por el contrario, las religiones, ordenes y tradiciones de la mano izquierda, promueven una mentalidad más individualista y nada devocional, identificándose a sí mísmos con las deidades en lugar de adorarlas, dejando a criterio del individuo el manejo del materialismo y el apego hacia lo mundano y carnal.
El budismo zen es budismo, valga la redundancia, y por lo tanto uno de sus principales dogmas de fe es la creencia en las cuatro nobles verdades, la primera de ellas es “Dukkha” que explica que la existencia implica sufrimiento e insatisfacción y de ella parten las otras tres “nobles verdades”.
Nadie puede asegurar un estado metafisico superior mejor, como por ejemplo, el paraiso cristiano. La unica vida que existe es esta y en ella nos jugamos todas nuestras posibilidades, todo lo que podemos llegar a ser, todo lo que podemos llegar a sentir y experimentar, todas las personas que podemos llegar a conocer, la vida es una celebración, no vamos a adoptar la creencia de un sistema cuya premisa fundamental se basa en que la vida es sufrimiento.
Por otro lado, el el zen existe el término “Mushotoku” (无所得) que implica actuar, meditar o vivir sin esperar una recompensa, resultados o un propósito egoísta.
Después de muchos años de practica budista he observado que absolutamente nadie está libre del deseo, del apego a los aspectos mundanos y mucho menos han abandonado el ego, primando sus acciones en el beneficio de la comunidad y en detrimento del suyo, lo cual es muy normal y sano. Lo que falla entonces es el enfoque, que no es realista, ya que se persigue y se vende una quimera.
Por lo tanto vamos a utilizar la técnica de la meditación zen, vamos a practicarla exactamente igual a como practican los monjes en los templos y retiros, pero desprovista de toda narrativa añadida. Y por supuesto la experiencia la vamos a utilizar en nuestro beneficio.
Viene al caso hablar del “mindfulness”. Desde el punto de vista tradicional del zen, en el mindfulness la conciencia permanece llena del apego a la ilusión de un ego separado y que se cree autónomo; lo que se está haciendo aquí es una crítica muy sutil a este sistema porque se están utilizando las técnicas meditativas para beneficio propio.
Todo esto no son nada más que opiniones, que posiblemente esconden algo más “oscuro”. Lo que si es cierto es que lo que se vende en los cursos de mindfulness es inalcanzable, porque a la “atención plena” no se llega por haber asistido a un curso de doce horas ni siquiera de tres meses. Esto es algo que se adquiere con disciplina continuada a través de los años.
Durante zazen, el córtex cerebral reposa y el flujo consciente de pensamientos se detiene, mientras que la sangre afluye hacia las capas más profundas del cerebro. Mejor irrigado, el cerebro se despierta de un semisueño y su actividad da impresión de bienestar, de calma y serenidad, próximas al sueño profundo pero en plena vigilia.
El sistema nervioso se relaja y el cerebro primitivo entra en actividad. Se es receptivo y se está atento, en el más alto grado, a través de todas las células del cuerpo. Se piensa con el cuerpo, inconscientemente, sin usar energía.
Más allá de las dualidades, de las oposiciones y de los contrarios.
Austin Osman Spare habla de «la postura de la muerte» para llegar al estado de gnosis; llamándose del mismo modo y persiguiendo el mismo resultado, escribe Peter J. Carroll en Liber Null y Psiconauta: «La postura de la muerte es una finta a la muerte para lograr una completa negación del pensamiento».
Aleister Crowley cita en The Equinox I. John St. John.: «Esto es, por supuesto (en suficiente medida), otra forma de expresar la meditación hindú, cuyo método es matar todos los pensamientos a medida que surgen en la mente»
Cuando el budismo indio llega China se funde con el taoísmo dando lugar al budismo Chan, que posteriormente se introduce en Japón convirtiendose en el Zen. Dentro de los textos tradicionales encontramos conceptos muy interesantes que provienen más del taoísmo que del budismo:
Maka. Poder cósmico fundamental que está por todas partes, sin cesar en movimiento, propagándose como el aire y adaptándose como el agua. «Maka» define lo que está en todo, el principio inherente a todas las cosas, en el interior y en el exterior del ego, trascendiendo el tiempo y el espacio. Es lo invisible sin forma
«Para el satanista, dios (se le llame como se le llame) es un factor de equilibrio de la naturaleza y no tiene nada que ver con el sufrimiento. La poderosa fuerza que impregna el universo y mantiene el equilibrio en el mismo es demasiado impersonal»
-La biblia satánica. El libro de Lucifer. Anton Lavey
Hannya. Define la sabiduría. Esta sabiduria nace a partir de KU, de la nada, del vacío. Hannya es la emanación directa de KU, su otro aspecto, el manifestado y fenomenal.
Aleister Crowley en El Libro de la Ley nos invita a reconciliar la individualidad con la unidad cósmica, conduciendo a cada ser a reconocer su divinidad inherente sin perder su unicidad, siendo Nuit el infinito, la totalidad, la unidad divina (Maka). Hadit, el centro de cada estrella, la individualidad (Hannya, lo manifestado, lo fenomenal), y Ra-Hoor-Khuit la interacción de ambos: el mundo de la acción, el sol y la energía que permite que la Voluntad se manifieste en la tierra.
Más allá de lo racional, más allá de las creencias, más allá de lo cognoscible; la «gran sabiduría» es superar el estado mental ordinario y lógico de la mente, permitiendo la posibilidad de abarcar las contradicciones e integrar la dualidad Nuit/Maka/Poder Cósmico – Hadit/Hannya/Individualidad; una vez el ser está ya completo, la verdadera voluntad aparece y se manifiesta en el mundo (Ra-Hoor-Khuit)
«La carcajada es la única actividad aconsejable en un universo
que es una broma acerca de sí mismo»-Liber null y psiconauta. Peter J. Carroll