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Desarrollando el MS Blackburn 2ª parte

Esta es una vía hacia la desprogramación mental, para poder ver “la matrix”, entenderte a tí mismo y entender el mundo y la sociedad en la que estamos inmersos, romper la narrativa de la realidad tal y como ha sido impuesta desde los principios. Busca empoderar al individuo para que pueda discernir la realidad subyacente y forjar su propio camino.

El significado del pentáculo invertido que sirve de símbolo para casi todas las formas de satanismo es usado para representar el dominio de la materia sobre el Espíritu y de los instintos animales en el individuo, y por el otro lado, cuando no está invertido, representa la superioridad del Espíritu sobre los cuatro elementos, representando así la importancia de una vida espiritual sobre las consideraciones materiales.

Pero si observamos con agudeza y con espíritu crítico, de inmediato observamos una gran contradicción, puesto que, precisamente, si la estructura de la realidad espacio-temporal en la que nos movemos es profundamente dualista, la única vía que tenemos para que se produzca la ruptura que conduce a otras esferas liminales de conciencia, es la superación de la dualidad, abarcando las contradicciones y llevándolas más allá de la conciencia ordinaria limitante.

Si nos sumergiésemos completamente en un modo de vida, sea este satanista o no, en el que nos guiaramos única y exclusivamente en el dominio de la materia sobre el Espíritu y en los instintos animales del individuo, es decir, en el materialismo y el racionalismo, no tendría cabida operar en el terreno de la magía, sin embargo en todos los senderos de la mano izquierda existe un trabajo mágico. Por ejemplo, Anton Lavey, en su Biblia Satánica nos habla de la “cámara de descompresión intelectual”, esto es, cuando nos adentramos en el terreno del ritual, olvidamos todos nuestros condicionamientos racionales y con la ayuda de todos los elementos escénicos posibles creamos un entorno en el que sea más fácil, mas sencillo, “creernos” el teatrillo y entrar en el papel “engañándonos a nosotros mismos”, del mismo modo que cuando vemos una película nos emocionamos con lo que les ocurre a los personajes aunque esto no sea, en realidad, más que luces y colores en una pantalla.

Todo esto no deja de ser un trabajo mágico, es decir, cuando dejamos atrás nuestra racionalidad y somos capaces de operar en este terreno a voluntad, estamos produciendo un cambio en nuestro sistema de creencias, para de algún modo también procurar cambios ya sea en nosotros mismos o en nuestro entorno, estamos autoprogramando nuestro software mental, y eso no tiene nada que ver con el materialismo ni el racionalismo.

Por otro lado, si la importancia de una vida espiritual sobre las consideraciones materiales fuera la que nos guiara en este mundo en el que vivimos, no tendríamos los pies en tierra lo suficientemente firmes como para lidiar en el día a día con lo fundamental y material de la vida, si no comemos no hay ni magia ni filosofía, por lo tanto el terreno material, la tierra sobre la que pisamos, es muy importante.

Ahora viene al caso el símbolo que usa el MSB para sintetizar todo esto, en la parte inferior podemos observar el péntáculo invertido, que simboliza la materia, tener los pies en el suelo, trabajar la mente racional y forjar un ego fuerte, la mejor versión de tí mismo, una vía de empoderamiento y de autodeificación. Está encerrado dentro de un símbolo doble, que integra tanto el sigil de la triple diosa, como el sigil del dios astado, es decir, lo femenino y lo masculino, junto con todas las otras muchas significaciones de ambos sigiles, de las que se podría tratar en posteriores ocasiones.

Por otro lado en la parte superior se situa el pentáculo, como símbolo de que, aunque tenemos los pies en la tierra, no olvidamos que tenemos un aspecto espiritual, que trabajamos con la magia para operar cambios en nuestra mente y en nuestro entorno, que no todo es racional, que hay “algo más”.

La Máscara integrada dentro del Pentagrama Invertido: las máscaras son especialmente asociadas a Dioniso, se utilizan en sus rituales para facilitar la transición a un estado de trance y liberación, tensión entre apariencia y realidad, entre la máscara que se lleva y la identidad que se esconde tras ella. La palabra “Persona” y la palabra “Máscara” están intrínsecamente relacionadas a través de su etimología y significado. Cónocete a tí mismo, cónoce tus máscaras. No es por nada que Nietzsche se declara “apóstol de un dios desconocido” en su “Nacimiento de la tragedia”.

Este sigil que adopta el MSB simboliza la integración de la dualidad, el trabajo en ambos planos, que se interpenetran, desde lo material a lo espiritual y viceversa. Es entonces comparable con la imagen del Baphomet de Eliphas Levy, que simboliza igualmente la integración de la dualidad, lo animal y lo humano, lo espiritual y lo material, lo femenino y lo masculino, lo apolíneo y lo dionisíaco, etc, y del mismo modo el pentáculo en la parte superior del sigil es como la antorcha de luz que el Baphomet porta en la parte superior de la cabeza, entre los cuernos, simboliza la luz del conocimiento, la sabiduria, y el despertar espiritual, en contrapartida, la parte inferior con pezuñas animales de la figura, está sentada sobre el globo terraqueo simbolizando la parte material de igual modo que el pentáculo invertido de nuestro sigil.

Esta es una vía que es a la vez materialista y espiritual, que trabaja en ambos sentidos y al mismo tiempo transcendiéndolos.d